El presidente de la Associació d’Empreses Químiques de Tarragona (AEQT), Javier Sancho, ha valorado “muy positivamente” la decisión de la Comisión Europea de permitir que sigan vendiendo vehículos con motor de combustión más allá de 2035 y ha señalado que esta medida servirá para “acelerar el proceso descarbonización porque incentivará inversiones para sustituir los combustibles convencionales por renovables y sintéticos”.
Sancho ha manifestado este miércoles, en un encuentro con la prensa, que la solución para conseguir una sociedad neutra en emisiones de CO2 en 2050 debe ser tecnológica. “Los combustibles renovables ahora y los sintéticos en el futuro permiten reducir las emisiones de CO2 entre un 70 y un 90 % de forma inmediata en los vehículos de combustible habitual”, ha afirmado.
El presidente de la patronal química de Tarragona ha asegurado que el levantamiento del veto de la Comisión Europea a la venta de coches nuevos que emitan CO2 a partir de 2035 “se alinea” con “la hoja de ruta” de la AEQT, y ha resaltado que la primera gasolina 100 % renovable a escala industrial he empezado a desarrollarse este año en el complejo de Repsol en Tarragona.
EN este sentido, Sancho ha destacado el trabajo que está llevando a cabo la industria química tarraconense para “fomentar productos renovables”, incluidos los combustibles.
La Comisión Europea planteó el martes que se introduzcan flexibilidades en los objetivos de emisiones, de modo que hasta un 10 % del volumen de CO2 conjunto de las flotas nuevas de cada fabricante en 2035 pueda compensarse mediante reducciones previas en la cadena de valor.
Para acceder a ese margen de flexibilidad, los fabricantes tendrán que ganar «créditos», que obtendrán mediante el uso de acero bajo en carbono producido en Europa y del empleo de biocombustibles y de combustibles sintéticos (efuels). Bruselas también avala que los híbridos enchufables y los eléctricos con motor de combustión como generador se puedan seguir comercializando a partir de 2035.




