El Port de Tarragona atraerá una inversión privada de más de 120 millones de euros en los próximos años gracias a “la transformación” de su modelo logístico, que se centrarán en gran parte en proyectos de modernización de la cadena logística del cereal, según ha anunciado este martes durante la presentación de su anuario en el Celler de Vila-seca.
El presidente del Port, Santiago Castellà, ha destacado el sistema intermodal del puerto, formado por las terminales ferroviarias de la Boella y Guadalajara-Marchamalo, la terminal marítima polivalente del Muelle de Andalucía y la ZAL, que le permitirá “crecer en tráficos y en posicionamiento en el panorama logístico internacional”.
En este sentido, ha señalado que la misión principal del enclave es ser un servicio público que promueva las cadenas de valor en su área de influencia para generar progreso económico y social.
Además de las inversiones privadas, el Port de Tarragona destinará, entre 2026 y 2027, otros 120 millones de euros a la ampliación del muelle Balears, la instalación de OPS (electrificación de muelles) y la ampliación del calado del muelle de Castella.
“Llevamos año planificando una estrategia y unas infraestructuras asociadas. Y ahora se demuestra que nuestra visión era la correcta”, ha dicho Castellà.
Por su parte, el alcalde de Vila-seca, Pere Segura, ha remarcado que “poco a poco, el Port deja de ser solo un nodo logístico para convertirse en un proyecto compartido, en una infraestructura que no solo mueve mercancías, sino que articula el territorio».
Segura ha reivindicado, además, el papel que tiene Vila-seca en los grandes proyectos de futuro del Port: “Hoy los puertos necesitan explicarse también desde su entorno, desde su capacidad de generar valor compartido y desde su relación con el territorio. Y en este nuevo relato, Vila-seca deja de ser periferia para convertirse en centralidad para el Port de Tarragona».




