En primera línea de mar, al final del paseo Jaume I y con la playa de Llevant a sus pies, se alza House of Illusion, uno de los grandes referentes culturales y de ocio de Salou. Cuenta con su propio teatro, producción propia y programación estable durante todo el año, y una terraza con unas vistas privilegiadas, donde se puede tomar algo escuchando música en vivo. “House of Illusion es la catedral de la cultura de Salou”, dice su propietario y fundador, el mago británico Rodney James Piper.
El concepto de House of Illusion es claro: ante las malas noticias que azotan el mundo a diario, el local ofrece cena, bebida y espectáculo -todo incluido en la entrada- para que quien cruce su puerta deje atrás los problemas. “Mi idea es que cuando entras aquí ya no tengas que pensar en nada más y disfrutes de la experiencia”, dice Piper.
La cartelera cambia prácticamente cada día y mezcla formatos culturales muy distintos: magia e ilusionismo con algunos de los mejores magos del mundo; musicales como Los Miserables o El Gran Showman, con quince cantantes y bailarines en vivo; Bingo Bangers, una mezcla de bingo, fiesta y música en directo; y Flamenco Fusión, un espectáculo narrativo sobre la historia de este género acompañado de tablas de jamón y queso.

El propio Rodney y su hijo Harry, estrella de un reciente concurso de talentos emitido por Netflix y grabado en Los Ángeles, también se suben al escenario para mostrar sus grandes dotes de magos.
El elevado nivel artístico de House of Illusion atrae a público de todo el mundo, que viaja exclusivamente a Salou para ver sus shows. “Viene expresamente gente de Reino Unido, Irlanda o Estados Unidos”, explica Piper.
Houdini’s Attic, cultura gratuita sobre el paseo marítimo
Uno de los espacios más singulares del local es Houdini’s Attic, una terraza interior y exterior con bellas vistas que funciona como punto cultural abierto al público. Allí se organizan actuaciones gratuitas de música y magia, además de encuentros para magos de toda Catalunya con conferencias y demostraciones. Un lugar para tomar algo e incluso para celebrar una boda.

House of Illusion abre los doce meses del año, a diferencia de buena parte de los negocios de Salou, que bajan la persiana cuando se va el verano. En invierno funciona, sobre todo, los fines de semana, aunque también organiza eventos privados y para empresas. «Nosotros trabajamos todo el año. Necesitamos que haya cultura, no solo discotecas y restaurantes. La cultura es necesaria para la salud mental de las personas«, cuenta Piper.
En el teatro o en su terraza, coinciden familias con niños, parejas jóvenes, amigos, jubilados… tanto turistas como residentes en la zona. «La cultura no entiende de etiquetas ni es un mercado, es para todos», señala el mago británico, que lleva más de media vida en Salou.
Antes de convertirse en House of Illusion, el edificio albergó algunas de las discotecas más conocidas de Salou, como Puerto Príncipe, Bye Bye o Monkey Room. Ese pasado sigue muy presente entre muchos vecinos. “Mucha gente me para y me dice: ‘Mi primer baile con mi pareja fue aquí’”, asegura Pipper.

Ya hace más de una década que House of Illusion está allí, tras haber pasado por dos ubicaciones anteriormente. “En Londres está el Big Ben, en París, la Torre Eiffel, y en Salou tenemos este edificio, que forma parte de la historia de la ciudad”, sostiene Piper.
Con su hijo siguiendo sus pasos, House of Illusion es ese sitio donde, por unas horas, el mundo parece un poco menos loco.




