Vila-seca eliminará cuatro paradas de autobús en el paseo Pau Casals de La Pineda, en dirección a Tarragona, a partir del 15 de junio. La voluntad del consistorio es reorganizar el tráfico del transporte público y reducir el paso de autobuses por zonas «sensibles desde el punto de vista de la movilidad», como la calle Hipòlit o el propio paseo.
Además, creará un nuevo centro de intercambio de autobuses en la plaza de la Cançó Catalana, que concentrará las operaciones del Bus Blau, los servicios interurbanos de proximidad y las líneas interprovinciales y de largo recorrido.
El Ayuntamiento prevé también reforzar la conexión entre Vila-seca y La Pineda mediante la ampliación del servicio del Bus Blau con dos líneas: a la línea 1, que llega hasta la plaza dels Països Catalans, se añadiría una nueva línea que permitiría conectar directamente La Pineda con equipamientos y servicios esenciales de Vila-seca, como el Centro de Salud, la estación de tren o el Conservatori, sin necesidad de realizar transbordos.
La previsión es que ambas líneas ofrezcan una frecuencia combinada de paso de 45 minutos, «para mejorar notablemente las opciones de desplazamiento cotidiano y consolidar el transporte público como una alternativa cada vez más cómoda, eficiente y competitiva respecto al vehículo privado».




