El catamarán Blue Diamond destaca en el muelle del puerto de Cambrils, junto a un concurrido paseo marítimo. Sus 24 metros de eslora y capacidad para 150 personas lo convierten en un barco único en el litoral tarraconense. Está recién estrenado. Forma parte, desde este mes de julio, de la flota de Creuers Costa Daurada, empresa que lleva unos 50 años organizando excursiones marítimas.
Blue Diamond realiza tres travesías a diario, a las 10.00, las 13.00 y las 16.00. Cada trayecto, que cuesta a partir de 45 euros, dura unas tres horas. Parte del puerto de Cambrils y se dirige al Cap Salou, La Pineda o Miami Platja en función de las condiciones meteorológicas. Tras una hora de navegación, echa el ancla y los pasajeros pueden disfrutar de un baño en alta mar. Hay barra libre de cava, cerveza, sangría, refrescos y agua, y en las dos primeras excursiones también se sirve una hamburguesa de ternera con queso y patatas ‘deluxe’ para comer.
«Es una experiencia premium a bordo de un catamarán único y exclusivo en la provincia de Tarragona», aseguran desde Creuers Costa Daurada. Estará disponible de marzo a noviembre y está dirigido tanto a turistas, especialmente en temporada alta —de junio a septiembre—, como a clientes locales», explican desde la empresa.

El barco dispone de una terraza superior (la edad mínima para acceder es 12 años) con hamacas balinesas individuales y dobles, una zona exclusiva en la popa con hamacas VIP individuales, asientos en el sol y en la sombra, redes en la parte delantera para tumbarse, tomar el sol y ver el mar desde cerca, dos baños, un tobogán y una escalera de acceso al mar. Además, dispone de chalecos salvavidas de todos los tamaños para aquellos que prefieran nadar más tranquilos y gafas de esnórquel para quienes tengan curiosidad por ver el fondo marino.
«Prácticamente no hay catamaranes de este tipo en el mundo. Además, es sostenible, puede navegar a vela con respeto por el medioambiente y el mar», destaca el gerente de Creuers Costa Daurada, Xavier Riera.
Un ‘Ferrari’ en alta mar
La inauguración oficial tuvo lugar el pasado jueves por la tarde, con un paseo desde Cambrils hasta el cabo de Salou, con un catering a bordo y música en directo de una violinista. «Poder descubrir la Costa Dorada desde un ‘Ferrari’ de alta mar me ha encantado. Un atardecer así, maridado con buena gastronomía, es una experiencia que te desconecta de todo», afirma Montserrat Jo, una de las 150 personas que participaron en la excursión.
«Lo que más me ha gustado es poder navegar en un catamarán premium de estas características, que huele a nuevo y que en cuanto embarcas en él te causa ese efecto ‘¡guau!’», apunta Helder Moya, otro de los pasajeros.
Por su parte, a Antonio Ramos, que nunca había subido a un catamarán, le llamó la atención «el ambiente más íntimo en la planta baja del barco y que, en la de arriba, se puede gozar de unas buenas vistas tomando algo relajadamente».




