Cerca de 90.000 personas han pasado este fin de semana por Sabor Salou, según el consistorio, que asegura que ha sido una de las ediciones más “participativas y multitudinarias de su historia”. La feria se celebró desde el viernes hasta el domingo en el paseo Jaume I y contó con 56 estands y actividades en torno a la gastronomía.
El alcalde de Salou, Pere Granados, destaca que “Sabor Salou es un claro ejemplo de cómo la gastronomía contribuye a diversificar la oferta turística del municipio y a generar actividad antes del verano”, y remarca que permite proyectar al municipio como “una ciudad viva, con capacidad de atraer visitantes no solo por el sol y playa, sino también por su restauración, su ambiente, su oferta familiar y la calidad de su sector gastronómico”.
Por su parte, el concejal de Dinamización Económica, Héctor Maiquez, subraya que “Sabor Salou tiene un impacto directo en la actividad económica local, porque da visibilidad a los restaurantes, permite descubrir nuevos establecimientos y genera movimiento en el paseo, en los comercios, en el alojamiento y en el conjunto del municipio”.
Estudio de impacto económico
Durante los tres días, el paseo Jaume I ha mantenido una afluencia constante, especialmente por las tardes y noches. Las actividades infantiles, como los juegos tradicionales y el pintacaras, han reforzado el carácter familiar del evento y han convertido la feria en una propuesta pensada también para el público familiar.
Uno de los momentos más destacados fue la preparación de un tiramisú gigante de avellanas y ratafía, de 20 metros, del que se sirvieron 2.250 porciones.
En los próximos días, la organización hará balance del impacto económico que esta edición ha tenido para Salou, tanto dentro del recinto como en la restauración, el comercio, el alojamiento y el conjunto de la economía local.




