Asientos dentro del agua, barandillas para agarrarse, sillas anfibias, pasarelas para acceder a la arena, duchas adaptadas o pérgolas para estar a la sombra. Algunas playas de la Costa Daurada cuentan con elementos para facilitar la autonomía y el baño a las personas con movilidad reducida. Refrescarse en el mar es una actividad que también debe ser inclusiva.
Cambrils acaba de estrenar una nueva zona adaptada de baño en la playa de L’Ardiaca con tres barandillas de acero inoxidable y tres líneas de vida con boyas que forman 115 metros cuadrados de canales balizados. Esta instalación permite a las personas con movilidad reducida acceder al agua con mayor seguridad y disponer de un apoyo para nadar más cómodamente. Las barandillas pueden servir también para realizar ejercicios de rehabilitación y movilidad.
Además, la playa de La Llosa cuenta desde este verano con una plataforma dentro del agua con una veintena de asientos a la sombra, frente al hotel El Dorado, así como barandillas y líneas de vida.
«Estas novedades dan respuesta a una manera de entender el espacio público: más inclusivo, más humano y pensado para las necesidades de todas las personas. Continuaremos invirtiendo para que las playas sean cada vez más seguras, confortables y accesibles para todos», afirma el alcalde de Cambrils, Oliver Klein.
El municipio dispone también de un servicio de baño adaptado con silla anfibia en las playas del Regueral, Vilafortuny y La Llosa, operativo hasta el 30 de septiembre. Para usarla hace falta pedir cita previa en los centros de coordinación o por correo electrónico a altesport@altesport.com.

Salou ha reforzado las medidas de accesibilidad en sus dos playas principales, Llevant y Ponent, con la instalación de pérgolas de sombra en las zonas de baño asistido, junto a las bases de salvamento. Se pueden usar sin reserva previa. Además, ha habilitado plazas de aparcamiento reservadas para personas con discapacidad y pasarelas de madera para facilitar el paso hasta la orilla.
La playa de Llevant cuenta con sillas anfibias. Una vez en el mar, los usuarios pueden solicitar el acompañamiento de los socorristas o disfrutar del baño en solitario o con algún amigo o familiar. Se trata de un servicio completamente gratuito que puede solicitarse tantas veces como se desee, sin límite.
Con estas medidas, el Ayuntamiento de Salou asegura que quiere reforzar su «compromiso con la inclusión» y garantizar que «cualquier persona pueda disfrutar del litoral en las mejores condiciones posibles».
La playa de La Pineda dispone desde esta temporada de rampas adaptadas para acceder a la playa directamente desde su renovado paseo marítimo. Además, cuenta, desde el año pasado, con una zona de baño para personas mayores y con movilidad reducida.
Las medidas para facilitar la accesibilidad incluyen un servicio de apoyo por parte del servicio de vigilancia y socorrismo; tres sillas anfibias a disposición de las personas con movilidad reducida; doce pasarelas adaptables a lo largo de toda la playa (una de ellas con una anchura de 2,5 metros que permite la circulación en ambos sentidos) y veinte grupos de duchas con lavapiés, tres de ellos adaptados.




