Salou ha concluido este domingo la Festa al Cel, el festival aéreo más grande de España, que durante tres días ha llenado el cielo de aviones de combate, aeronaves históricas, civiles, paracaidistas o pirotecnia, y ha congregado a más de 400.000 asistentes, según datos del consistorio.
El gran protagonista de la exhibición aérea de hoy ha sido el Eurofighter Typhoon, pilotado por el comandante Juan Bengoechea, capaz de alcanzar más de 1.500 kilómetros por hora, con un ruido atronador que hace temblar los cristales de las casas. Este caza de combate ha dejado asombradas a las miles de personas que han seguido el festival desde la playa de Llevant de Salou, donde apenas quedaba un hueco libre en la arena.
Bengoechea firmó autógrafos el sábado por la mañana en el paseo marítimo como una auténtica estrella. “¿Qué se siente a tanta velocidad en el aire?”, les preguntaron. “Estamos tan concentrados que no podemos pensar en otra cosa que en las maniobras que tenemos que hacer”, contestó Bengoechea.

Por el cielo de Salou también han pasado modelos A400M, Canadair CL-415T, Boeing Chinook, Airbus A320 de Vueling o Yak-52, helicópteros Tigre o la patrulla acrobática de paracaidismo del Ejército del Aire, que ha desplegado una bandera de Salou y otra de España.
“Las vistas de Salou desde el aire son preciosas: el mar, los miles de personas que vienen a vernos… Casi no se ve el marrón de la arena de tanta gente que hay. Para nosotros es un honor tener estas vistas, saber que todas estas personas están disfrutando, nos gritan y nos aplauden. Aquí hay un fervor y un sentimiento de verdad de nacionalismo”, cuenta el soldado Izan García Ramon tras saltar en paracaídas.
A lo largo del fin de semana, los Baltic Bees Jet Team, de Letonia, han mostrado la precisión de sus L-39 Albatros en formación; Aerosparx, del Reino Unido, ha desplegado aviones Grob 109B y el Flying Dragons Paramotor Team, de Polonia, ha combinado vuelo en formación y efectos pirotécnicos.

La Guardia Civil, con el CASA-235 y el BO-105, ha realizado una demostración de abordaje a una embarcación; y los Bomberos de la Generalitat de Cataluña han participado con un AT-802F Fire Boss, aeronave especializada en la lucha contra los incendios forestales.
“Puedo decir, sin miedo a equivocarme, que se trata de uno de los mejores festivales aéreos de Europa, no solo por la variedad de actuaciones, sino también por la calidad de la organización, la seguridad en tierra y aire y la coordinación con el Ayuntamiento”, afirma el director del certamen, Daniel González.
González destaca que es un evento que atrae a muchas personas del extranjero, sobre todo de los países nórdicos, donde hay una gran cultura aeronáutica. “En enero ya nos preguntaban las fechas para reservar hotel y preparar las vacaciones”, apunta el organizador de la Festa al Cel.

Desde el paseo, Montse y su hija Ilia, de 11 años, miraban atentamente al cielo. “Hemos venido porque nos gusta la flota aérea militar en general, pero nos apasiona el Eurofighter. Mi padre nos contagió este amor por la aviación que él sentía. Es maravilloso poder ver unas naves así”, comenta Montse.
Es el segundo año que Salou ha acogido este festival, que nació en 1991 y se celebró inicialmente en Barcelona, Mataró y Lleida-Alguaire. “Salou es hoy un referente mundial de la aeronáutica. No es fácil congregar a más de 400.000 personas y estamos muy contentos y orgullosos porque hemos demostrado que tenemos capacidad para organizar eventos como este”, concluye el señala de Salou, Pere Granados.
El éxito de esta segunda edición abre la puerta a que haya una tercera en 2027. Pero, de momento, hay que esperar hasta que se confirme.




