La salouense Fati Fall Loum, de 21 años y raíces senegalesas, jugará la próxima temporada en el equipo Wagner Women’s Basketball de Nueva York, de la primera división de la liga universitaria estadounidense. Tras dar sus primeros pasos con el balón en Salou y Vila-seca, en 2025 se marchó a Estados Unidos, donde combina el deporte con los estudios.
¿Cómo te surgió la oportunidad de ir a Estados Unidos?
En 2025 me concedieron una beca deportiva en Kansas y jugué un año en Fort Hays Tech (The College), donde también me gradué como auxiliar de enfermería. Después obtuve otra beca deportiva, de una categoría superior, para cursar estudios universitarios en Wagner College de Nueva York, donde tengo familia. Me marcho a finales de mes, ya que en agosto empiezo las clases.
¿Gracias al deporte se te están abriendo muchas puertas?
Sí, porque gracias a la beca jugaré al baloncesto en una liga muy competitiva y, además, me cubren los estudios en una universidad muy buena. Es muy positivo que, a través del deporte, pueda seguir formándome.
¿Cómo te sientes en este momento, a punto de marcharte a Nueva York?
Muy emocionada. Ya he hablado con el entrenador y tengo muchas ganas de empezar. Mis compañeras tienen mucho nivel; muchas juegan con las selecciones de sus países y el nivel es muy alto. Ahora me toca trabajar y ganarme un sitio. Poco a poco, pero tengo muchísimas ganas.
¿Dónde vivirás?
En la universidad, en una residencia.
¿Cómo te iniciaste en el mundo del baloncesto?
Empecé a jugar en Salou y después en Vila-seca. Me parece muy bonito que el deporte te ayude a crecer como persona, tanto dentro como fuera de la pista. Me ha aportado muchos valores, he aprendido mucho y, después de esta experiencia, soy una persona mucho más fuerte. También valoro mucho más el esfuerzo que hace mi familia.
¿Ha sido un camino duro?
Sí, es muy duro al principio. A mí me costó un poco adaptarme, pero poco a poco he conseguido asumir esa mentalidad de confiar en el proceso, de ir mejorando y seguir entrenando y estudiando.
¿“Confiar en el proceso” significa ir poco a poco?
Sí, confiar en los resultados de un trabajo constante. También creo en las malas rachas: temporadas en las que, aunque estés evolucionando, quizá no eres tan productiva como antes. A veces lo he pasado mal, porque puedes ser muy exigente contigo misma y no llegar a todo: estudios, familia, vida social…
¿Y cómo has conseguido superarlo?
No siendo tan dura conmigo misma y valorando lo que estoy haciendo. Muchas veces queremos aspirar a más y más y olvidamos el gran proceso y la evolución que ya hemos conseguido.
¿Cómo es el apoyo de tu familia?
Mi familia y mi gente de Salou, sobre todo mi madre, siempre están ahí para cualquier cosa que necesite. Saber que tienes a alguien a tu lado te motiva. Son mi razón para seguir adelante, seguir mejorando y no rendirme.
¿Cómo ves el deporte en Salou?
Creo que se está trabajando muy bien a nivel de deporte base. Me hace mucha ilusión ver a tantas niñas pequeñas jugando al baloncesto. Cuando yo empecé no había tantas como para tener categorías por edad, y ahora hay muchísimas. Es un gran avance teniendo en cuenta que no han pasado tantos años.




