Han pasado casi 35 años desde que OBK lanzó su primero disco, ‘Llámalo sueño’, el octubre de 1991. El grupo de pop electrónico, liderado de forma interrumpida por Jordi Sánchez, se consolidó entonces como uno de los fenómenos fans más destacados en España. Vendió 400.000 copias de aquel primer álbum, que contenía éxitos como ‘Oculta realidad, ‘De qué me sirve llorar’ , ‘Historias de amor” y ‘La princesa de mis sueños’, canciones que a buen seguro sonarán el sábado 10 de enero, el Palau Firal i de Congressos de Tarragona.
Para celebrar por todo lo alto su 35º aniversario en la escena, el grupo está inmerso en ‘Vértigo Tour’, una espectacular gira por más de 40 capitales de provincia de toda España, a las que se irán sumando nuevas fechas, y que culminará con dos grandes conciertos en Barcelona, el 30 de diciembre de 2026 en el Palau Sant Jordi, y en el Movistar Arena de Madrid el 18 de febrero de 2027.
La gira tendrá su segunda parada el próximo sábado en el Palau Firal i de Congressos de Tarragona, con apertura de puertas a las 19.30 horas e inicio previsto a las 20.00 horas. Las entradas se encuentran a la venta en la web https://obkmusic.net/conciertos/.
‘Vertigo Tour’ no se limitará a recrear su colección de éxitos, también servirá para presentar en directo los temas de su nuevo disco, el primero tras doce años sin nuevo material, que ya ha ofrecido dos excelentes adelantos: ‘Maldita Mujer’ y ‘Berlín’. Este nuevo álbum de estudio verá la luz en la primavera de 2026.
OBK ha vendido mas de 1,5 millones de discos y ha realizado más de 1.000 conciertos entre España, Europa y Latinoamérica. Desde 2012 sigue sin uno de sus componentes, Miguel Arjona, que dejó el grupo, pero mantiene su espíritu y hace de cada actuación una fiesta.
«Una de las claves del éxito de OBK son sus letras, la gente se siente identificada con ellas. Hablan de sentimientos universales: amor y desamor. No hay nada más que mueva a un creador. En este país, hacer canciones de amor está visto como algo despectivo, pero todo el mundo habla de amor: Leonard Cohen, Bob Dylan, Elton John…», dice Jordi Sánchez.
El directo es otro de sus fuertes. «Mi actitud sobre el escenario siempre sorprende a favor. Los grupos electrónicos tienen un áurea de frialdad, de ser gente muy estática, y en cierto modo es cierto. Pero yo tengo esa actitud rockera que he aprendido de mis ‘padres’ Depeche Mode. Por mi manera de ser, mi pasión por lo que hago o mi vena latina, necesito tener mucha complicidad con el público, que se entretenga y lo pasemos de puta madre en todo momento. Por eso siempre digo «esto no es concierto, es una fiesta».
Eso ha llevado a OBK a ser un fenómeno fan, algo que no siempre le ha beneficiado. «Parece que tenemos que pedir perdón por haber triunfado en los 40 Principales. La prensa especializada nos ha ignorado sistemáticamente; si tienes fans no te da credibilidad. No soy pionero de nada, pero intento hacer las cosas de la mejor manera posible, ser coherente. OBK no está aquí por las fans ni es flor de un día», cuanta Sánchez.
¿Y vuelven a estar de moda los 90? «Esto es cíclico. Hemos crecido y nos gusta recordar cómo éramos cuando éramos adolescentes y queríamos comernos el mundo», concluye el cantante.




