«Los perros son parte de la familia y también tienen derecho a refrescarse en verano», afirma Beatriz Hernández. Está con su perrita, Froomy, en el espacio para estos animales habilitado, por primera vez, en la playa de La Pineda. El litoral es cada vez más pet friendly, en consonancia con la evolución de la sociedad y como reclamo turístico. Municipios costeros como Cambrils, Salou y Vila-seca, que durante la temporada estival se llenan de visitantes, disponen de playas caninas.
«Esta iniciativa responde a una realidad social cada vez más presente: el aumento del número de animales de compañía», apunta el Ayuntamiento de Vila-seca. Este verano ha estrenado una zona de baño para perros en la playa de La Pineda, a la altura de la calle Joaquim Serra y cerca del área protegida de la Red Natura 2000. Cuenta con una superficie delimitada de 800 metros cuadrados en la arena y otra de unos 2.000 metros cuadrados en el agua. También hay duchas adaptadas para mascotas.
«A Froomy le encanta venir y meterse en el agua. Juega con otros perros, corretea por la arena, intenta saltar las olas… Me parece un acierto que hayan habilitado este espacio», cuenta Beatriz.
Los expertos en comportamiento animal destacan que estas zonas favorecen la socialización de los perros, les permite realizar ejercicio físico y reducen el estrés asociado al calor. Además, para sus dueños suponen la posibilidad de compartir tiempo de calidad con sus mascotas durante las vacaciones sin tener que buscar residencias caninas o cuidadores.
Las playas para perros tienen sus propias normas de convivencia. Los animales, que deben estar censados y llevar microchip para poder acceder, tienen que ir con correa en todo momento, tanto dentro como fuera del agua; los dueños deben recoger los excrementos y depositarlos en las papeleras; limpiar los orines con agua o evitar enfrentamientos entre canes.
«En estos espacios suele haber muy buen ambiente, tanto entre los perros como entre sus dueños. Formamos como una pequeña comunidad», explica Abel, marido de Beatriz, que se queja de tener que llevar a los animales siempre atados: «Me parece absurdo».
Salou cuenta con 1.864 metros cuadrados delimitados para perros en la playa de Ponent, entre las calles Esperanto y C (a la altura de la plaza Venus). Es su segundo verano y dispone de duchas para mascotas y papeleras. «Esta zona permite a bañistas y animales de compañía disfrutar del litoral en un ambiente controlado y fomenta una convivencia responsable y respetuosa con el medioambiente», señala el Ayuntamiento de Salou.
La playa canina de Cambrils está ubicada en un tramo delimitado en la desembocadura de la riera de Alforja. «Es muy cómoda, pero hay zonas donde el suelo es rocoso y los perros pueden hacerse daño en las patitas», apunta María de los Ángeles, que acude a menudo con su mascota.
En el litoral tarraconense hay otros espacios de baño canino en Tarragona, Torredembarra, Miami Platja, L’Ametlla de Mar, Alcanar, Deltebre, Roda de Berà y El Vendrell.




