Detrás de los caballeros, músicos, monjas, monjes y personajes que este sábado, a partir de las 20.00 horas, llenarán las calles de Salou durante el desfile del rey Jaume I hay un trabajo que difícilmente se ve, pero que resulta imprescindible.
Es el trabajo paciente y desinteresado de mujeres voluntarias, algunas de ellas vinculadas al Grup de Dones de Salou, que desde hace meses dedican horas y horas a coser, movidas por el cariño al municipio y el orgullo por la historia de Salou.
En el taller del centro cívico del Ayuntamiento, entre hilos, agujas, patrones y metros de seda, algodón y lino, trabajan Isabel Lopéz-Davalillo, Inma Pérez, Alicia Pérez, Camí Callejas, Martina Fourrier, Anita Caballero, Esther López, Isabel Garcia y Mari Carmen Acosta, así como Olívia Garzón, diseñadora y modista, que vela especialmente para que cada pieza mantenga la coherencia y el rigorhistórico que requiere la recreación.
Entre todas confeccionan artesanalmente unos vestidos que van mucho más allá de una simple recreación medieval. Cada pieza sigue criterios de fidelidad histórica, supervisados por la doctora Esther Lozano, desde la elección de los tejidos y las formas hasta los acabados, los complementos y los pequeños detalles que permiten aproximarse al máximo a la indumentaria de la época.
Se reúnen habitualmente una vez por semana, pero dedican también muchas horas de trabajo en casa. Coser, cortar, ajustar, o cuidar cada acabado requiere tiempo, paciencia y mucha dedicación.
Es un trabajo completamente voluntario, que realizan porque se sienten parte de esta historia y porque quieren contribuir a preservarla, mantenerla viva y darla a conocer a las nuevas generaciones.
Patrimonio cultural del municipio
Este año han confeccionado vestuario para 35 músicos, cuatro monjas de Sixena, tres caballeros y un monje, además de nuevas sayas. En total, este sábado se podrán ver 163 vestidos elaborados artesanalmente por el Grup de Dones de Salou, en un séquito que reunirá a más de 300 participantes.
Y su trabajo no termina con la fiesta. Los vestidos se quedan en Salou y pasan a formar parte de un fondo propio de indumentaria histórica que crece año tras año, reforzando el patrimonio cultural de la ciudad y permitiendo que cada edición de la Festa del Rei Jaume I disponga de un vestuario más completo y riguroso.
Llevan meses trabajando en ello. Lo hacen voluntariamente, sin buscar protagonismo, simplemente porque quieren a Salou, se sienten orgullosas de su historia y quieren contribuir a mantenerla viva.
Hilo a hilo y puntada a puntada, estas mujeres también cosen —y hacen— la historia de Salou.




