El inicio de las clases en el nuevo instituto escuela de Cap Salou aun no tiene fecha. El Departament d’Educació de la Generalitat ya ha completado la mayor parte de las obras, pero aún quedan actuaciones pendientes antes de que los escolares puedan ocupar las aulas. De momento, los alumnos de I3 del centro acuden a la escuela Europa desde que empezó el curso el 8 de septiembre.
Esta semana ha empezado la limpieza interior de los módulos y el montaje e instalación del mobiliario. Según fuentes del departamento, los trabajos pendientes están relacionados con la instalación eléctrica y la adecuación del solar como patio escolar. Por su parte, el Ayuntamiento ha urbanizado una nueva acera en la calle Caçadors, donde estará el acceso al centro.
El consistorio está tramitando un Plan Especial Urbanístico para darle usos docentes al terreno que cedió a la Generalitat hace tres años para la construcción de la escuela. Un trámite que, según el Departament d’Educació, no impide que puedan entrar en funcionamiento los barracones.
El documento regula los usos docentes de una parcela de 12.000 metros cuadrados situada entre las calles Fonoll y Caçador. También establece otros usos compatibles, determina la titularidad pública del equipamiento y fija los parámetros para la futura construcción definitiva y la instalación de módulos provisionales.
El solar, que hasta ahora estaba clasificado como equipamiento comunitario, procede de una cesión obligatoria al Ayuntamiento vinculada al desarrollo del CRT en 2006. La junta de gobierno aprobó inicialmente el plan el pasado 24 de septiembre y el documento se encuentra en exposición pública antes de su aprobación definitiva.
El consistorio asegura que ha elaborado el planeamiento con criterios de flexibilidad para facilitar la actuación de la Generalitat y evitar que la normativa municipal obstaculice el proyecto. También manifiesta su voluntad de mantener la coordinación entre administraciones para que el centro pueda entrar en servicio lo antes posible.
La Asociación de Vecinos de Cap Salou comparte la necesidad de agilizar la apertura, aunque considera que los retrasos se deben a una mala previsión de ambas administraciones. Este instituto escuela es una reivindicación vecinal de hace dos décadas.




