Cerca de 4.000 personas y 28 carrozas han desfilado este sábado -a partir de las 19.00 horas-por el paseo Jaume I y el centro de Salou durante la celebración del Cós Blanc, un anticipo del carnaval, en el que una lluvia de 30 toneladas de confeti biodegradable ha ‘bañado’ a los alrededor de 50.000 asistentes, según datos del Ayuntamiento.
El multitudinario evento, enmarcado en la fiesta mayor de invierno, ha convertido Salou en una macrodiscoteca al aire libre para todas las edades, con 30 torres de confeti, más de 120.000 vatios de sonido, 250 focos móviles de iluminación, 22 pantallas LED, máquinas de humo, efectos láser y música con DJ.

Las comparsas han lucido sus creaciones, en las que llevaban meses trabajando: tiroleses, vaqueros, vikingos, marineros, leones, indios y extraterrestres han compartido espacio con personajes de El fantasma de la ópera, Shrek, Rompe Ralph, Caperucita Roja o Gambito de dama.
Otros grupos han apostado por los años 80, el circo, la ciencia, los aviadores de Top Gun o los trajes hanfu de inspiración china.
“Es una festa muy divertida, vengo cada año con mis amigos y nos los pasamos en grande bailando, cantando… Me voy a casa llena de confeti, en la ropa y el pelo, y luego me paso varios días recogiéndolo por casa”, cuenta Beatriz Hernández, que ha ido desde Cambrils.

Javier, de 8 años, ha ido por primera vez con sus padres desde Tarragona. “Me ha gustado mucho. Lo mejor es la lluvia de confeti, es como si nevara papel de colores”, dice a hombros de su padre para no perderse detalle de las carrozas.
La actriz y bailarina Laura Jarque y el mago y presentado Roberto Vara han ejercido de ‘speakers’ del Cós Blanc, que durante unas dos horas ha llenado Salou de música y color.




