Las obras del futuro tranvía ya han llegado a Salou, después de su inicio hace seis meses en Cambrils, y son visibles en el entorno de la antigua estación y el paso de nivel de la calle Barcelona. Los trabajos se centran en movimientos de tierra y el desvío de servicios para preparar el terreno donde se instalarán las vías y la catenaria.
Las máquinas han acabado ya con todo rastro de las antiguas vías de tren de la línea de costa, que estuvo operativa entre 1865 y 2020. Destaca la demolición de los andenes que aún quedaban junto a las calles Aragón y Carles Roig, así como la retirada de la valla que cerraba el acceso a las vías. También han empezado a soterrarse algunas canalizaciones que atraviesan el futuro trazado.
Los pasos transversales para peatones y vehículos se mantienen abiertos, aunque las obras han obligado a suprimir una zona de aparcamiento y estrechar la acera en la calle Carles Roig, donde se han instalado barreras de hormigón.
En la zona de Barenys y la calle Barcelona se ubicarán dos de las cinco paradas de tranvía previstas en Salou. Ambas están pendientes de un proyecto específico, ya que su localización ha variado respecto al plan inicial. Según la Generalitat, estos proyectos se encuentran en fase de revisión técnica y prevé aprobarlos y licitarlo a lo largo de este 2026.
La Generalitat adjudicó en marzo el principal contrato de esta primera fase del tranvía, que transcurrirá por Cambrils, Salou y Vila-seca, por 135,8 millones de euros. Incluye la construcción de la doble vía, la instalación de catenarias, once paradas y cinco subestaciones eléctricas. Las obras empezarán en verano y se alargarán durante dos años. El presidente del Govern, Salvador Illa, señaló recientemente que el tranvía entrará en funcionamiento a finales de 2029.
En paralelo, el Ayuntamiento de Salou transformará el espacio de la antigua vía en una gran avenida urbana, el denominado Eix Cívic. El proyecto prevé unos dos kilómetros de paseo peatonal, con carriles bici, zonas verdes y suelo para vivienda protegida y equipamientos.
El consistorio ya ha aprobado la urbanización, con una inversión cercana a los 15 millones de euros, que asumirá la Generalitat. Su previsión es aprobar definitivamente el proyecto después del verano, licitar las obras este año e iniciarlas a principios de 2027, con la idea de que el nuevo eje esté listo antes de la llegada del tranvía.




