El cambrilense Bryan Villaba, de 31 años, y su padre Aníbal, de 65, han pasado los últimos ocho meses arreglando una furgoneta Renault Express de 1988 destartalada que rescataron de una masía. Con ella participarán en una singular prueba automovilística, el Chatarras Raid.
Durante seis etapas recorrerán más de 2.000 kilómetros por Marruecos, desde Nador hasta Merzouga, por desierto y pueblos perdidos. Ayer viernes partieron desde Cambrils hacia Almeria, desde donde cruzarán en ferry hasta el norte de África.
«Somos primerizos en esto. Nunca nos habíamos planteado hacer ninguna de estas locuras, ni hemos participado en ninguna carrera», cuenta Bryan. El único requisito para tomar parte es hacerlo a bordo de una ‘chatarra’ de más de 25 años. Localizaron la furgoneta lista para el desguace en una finca y la compraron por 150 euros.

El siguiente paso fue ponerla a punto. La han dejado nueva por fuera y por dentro, con un motor nuevo y totalmente restaurada, “La tuvimos que sacar con una grúa y la hemos estado arreglando en un taller en nuestro tiempo libre”, recuerda Bryan.
Confían en que la Express no les deje tirados y sean capaces de completar durísimas jornadas, de entre cinco y nueve horas, llenas de obstáculos, arena y piedras. Lo importante es llegar al final de cada etapa», afirman padre e hijo. Arreglar la furgoneta ha supuesto “una aventura en familia”, añaden.
El Chatarras Raid contará con la participación de 250 equipos con una misma filosofía: estar un poco chiflados y disfrutar de la ayuda mutua. Además, la prueba tiene un importante componente solidario: los Villalba llevarán 10 kilos de comida para el Banco de Alimentos de Almería, requisito para participar, y repartirán material escolar y ropa de abrigo en zonas rurales con ayuda de oenegés de Marruecos.




