Helena Frias ha ganado la segunda edición del Souvenir Art Salou, con una propuesta que pone el foco en el patrimonio modernista de la capital de la Costa Daurada y reivindica su riqueza histórica más allá de su imagen turística. Su souvenir, Salou – Modernisme daurat, fue seleccionado por el jurado entre las 43 obras presentadas.
¿Qué siente al recibir este premio?
Una alegría inmensa. Me siento muy motivada para seguir creando y asumir nuevos retos. Me impliqué mucho porque a menudo Salou se percibe solo como un destino turístico, pero yo he descubierto una historia riquísima, que se remonta a los tiempos de Salauris. Para mí, este proyecto también ha sido un trabajo de investigación y de profundización. Decidí dar lo mejor de mí, y que este trabajo haya sido reconocido con un premio me hace muy feliz.
La obra pone el foco en el modernismo. ¿De dónde nace esta inspiración?
De un recuerdo de infancia. Soy de Móra d’Ebre y, de pequeña, venía a menudo a pasear por Salou con mis padres. Al volver, siempre pasábamos por el paseo y las casas modernistas me cautivaban. Eran muy diferentes de lo que estaba acostumbrada a ver, y aquellas fachadas llenas de detalles se me quedaron grabadas. Cuando supe que la temática era el patrimonio, lo tuve claro: quería centrarme en estas casas.
¿Por qué cree que el modernismo es tan representativo de Salou?
Porque forma parte esencial de su identidad y, al mismo tiempo, es un patrimonio poco conocido. A menudo se asocia Salou exclusivamente al turismo, pero hay una ruta histórica y un conjunto arquitectónico muy relevante, con edificios modernistas y novecentistas que explican una etapa clave de su evolución. Mostrar esta otra cara del municipio me parece fundamental.
¿Cómo fue el proceso de creación?
Intenso y muy enriquecedor. Primero hice una fase de documentación: vine expresamente a Salou, tomé fotografías y vídeos, y visité el Patronato de Cultura y la Oficina de Turismo. Me fijé especialmente en los detalles ornamentales de cada edificio y en la historia de casas como el Xalet Bonet o el Villa Enriqueta. Muchos elementos los dibujé a mano, porque era imposible captar toda su riqueza solo con una fotografía. También busqué referencias en otros movimientos modernistas. He disfrutado muchísimo de todo el proceso.
¿Qué quiere transmitir con esta obra?
Me gustaría que quien la vea descubriera una nueva mirada sobre Salou. Que no lo viera solo como un recuerdo turístico, sino como un fragmento de historia y de identidad. Si consigo despertar la curiosidad de alguien y que quiera saber más sobre estas casas, ya me doy por satisfecha.




