El Port de Tarragona ha retomado esta semana la construcción de la rotonda de acceso a la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) de Vila-seca por la autovía C-31B, a la altura de Dow. Los trabajos tienen un presupuesto de 3,5 millones de euros y, según las previsiones, finalizarán durante el primer semestre de 2027.
Según el Port, las obras no cortarán la circulación en la autovía: “durante la instalación de la parte sur de la rotonda (la más próxima al mar) se circulará con normalidad y, cuando se construya la parte norte, el tráfico se desviará por la parte ya finalizada”.
La nueva rotonda tendrá un diámetro exterior de 96 metros y se situará en el cruce entre la C-31B, la TV-3146 y el nuevo acceso a la ZAL, para facilitar la entrada de todo tipo de vehículos, especialmente camiones, hacia las empresas logísticas que en un futuro se implantarán en la zona. Además, también se crearán ramales de conexión con las vías, así como elementos de drenaje, señalización, balizamiento y alumbrado.
Este nuevo acceso está financiado por la Autoridad Portuaria, aunque Infraestructures CAT ha licitado los trabajos, ya que la rotonda se encuentra en una vía de titularidad de la Generalitat de Catalunya.
“Esta rotonda aumentará la conectividad de la Zona de Actividades Logísticas con las principales vías de comunicación del territorio, entre ellas la AP-7 y la A-7. Además, ofrecerá un acceso alternativo al recinto por su cara norte, que complementará los otros accesos ya creados”, señala el Port.




