Un tractor con pala, conducido por un operario de la brigada municipal, ha acabado en apenas cinco minutos con el monumental pesebre de arena de La Pineda este viernes, por el que esta Navidad han pasado más de 250.000 visitantes, según datos del consistorio.
El belén, que ha alcanzado su 26ª edición, es único en Cataluña. En España solo hay otro de este tipo en las Canarias, que se realiza desde hace menos tiempo.
“Esta iniciativa sigue siendo un referente del turismo familiar en la Costa Daurada. Atrae visitantes de todas las edades y ofrece una experiencia que combina arte efímero, tradición y actividades para toda la familia”, destaca la presidenta del patronato municipal de turismo de Vila-seca, Lluïsa Clavé.
El pesebre, esculpido con 350 metros cúbicos de arena, cambia cada año de temática y estaba inspirado esta vez en el movimiento hippie de los años sesenta y su lucha por la paz, la libertad o el feminismo, y fue esculpido por diez artistas catalanes, irlandeses, neerlandeses, belgas y checos.




