El paseo marítimo de La Pineda estará listo antes de Semana Santa, que este año cae del 29 de marzo al 5 de abril. El Servicio de Costas del Ministerio para la Transición Ecológica asegura a La Vila que las obras ya están en su recta final y, «si no pasa nada extraordinario», estarán acabadas en unas semanas, coincidiendo con la primera oleada de turistas de la temporada.
Los trabajos se centran ahora en la nueva pavimentación, la plantación de árboles y la habilitación de espacios de descanso. «A un mes de la Semana Santa, seguimos sumando metros y detalles para que el paseo luzca como merece. Ya se empieza a ver claro hacia dónde vamos», afirma el alcalde de Vila-seca, Pere Segura.
El paseo lleva un año levantado, en el tramo entre la calle Hipòlit Lázaro y Cap Salou. Se trata de un macroproyecto de renaturalización de la zona, con un presupuesto de 8,4 millones de euros, financiados por el Estado y por fondos europeos Next Generation.
La playa gana 20 metros
La playa ha ganado 20 metros al anterior paseo, con la eliminación de la carretera que transcurría paralela al mar. Un muro diseñado en zigzag separa, a modo de gradería, el paseo de la playa, y habrá una nueva acera para peatones y ciclistas que incluirá varias plazas a lo largo del recorrido.
La franja más próxima al vial interno de Pau Casals se mantendrá como zona verde con árboles y arbustos. También está prevista la plantación de especies herbáceas en la arena de la playa para que se genere un sistema de dunas que preserve el litoral.
«El mundo se transforma día tras día y el paseo de La Pineda, también», afirma Segura en un vídeo difundido en redes sociales, en el que también agradece la comprensión y paciencia por las molestias causadas por las obras.




