Santi Benito ha anunciado este viernes su dimisión como presidente del Club Bàsquet Salou tras diez años al frente, aunque seguirá vinculado a la entidad como director deportivo. Da un paso al lado, “agotado” de pelear por la viabilidad de un club que cogió en Segunda Catalana y que ahora milita en el baloncesto profesional, en Segunda Federación, sin apenas ayudas institucionales ni privadas, más allá del Ayuntamiento de Salou. “He puesto mucho dinero de mi bolsillo”, reconoce. El relevo en la presidencia lo ha asumido el exjugador azul Joan Eduard Martínez.
“He sido un monstruo competitivo, en el buen sentido de la palabra, y cuando estábamos consiguiendo el ascenso de Primera Catalana a Copa, o de Copa a EBA, yo no celebraba nada, no disfrutaba del momento. Prometí que lo haría ahora, cuando me retirara, y ha llegado el momento de sentarme con mis amigos a cenar, a tomar algo, mirar hacia atrás y disfrutar de todo lo que hemos conseguido”, ha asegurado Benito visiblemente emocionado.
Santi asegura que han sido años de “mucho desgaste”: “Soy capaz de estar un domingo por la tarde con tres pantallas a la vez —el móvil, la tablet y la tele— viendo partidos, viendo jugadores. Nadie sabe las veces que nos hemos encontrado ‘online’ a las 3 o 4 de la madrugada Jesús Muñiz —entrenador del primer equipo—, Marc Fuentes y yo, estudiando, viendo partidos, jugadores…”.
“El secreto del CB Salou ha sido trabajo y más trabajo. La gente ha querido menospreciar nuestro proyecto, pero hemos conseguido poner al Salou en el mapa nacional. Después de los equipos catalanes de ACB, ya estamos nosotros, que somos los actuales campeones de la Lliga Catalana”, ha señalado el ya expresidente.
Benito ha reivindicado más apoyo institucional, sobre todo porque el CB Salou es ahora mismo el club de baloncesto la provincia mejor posicionado deportivamente: “Llevamos tiempo representando a la Costa Daurada por toda España y merecemos el patrocinio y apoyo de la Diputació, igual que se lo da a otros clubes de Tarragona”.
También echa en falta más respaldo por parte de las empresas privadas: “Siempre digo que si las químicas, PortAventura y los hoteles de la asociación de la Costa Daurada y las Terres de l’Ebre juntaran lo que generan en un día, seguramente el Nàstic podría estar en Primera, el Salou en ACB y podría haber muchos proyectos deportivos de la provincia en lo más alto”.
Benito se va con la cabeza alta y seguro de haber hecho un buen trabajo. “Me metí en esto porque era jugador y la junta directiva de entonces me pidió ayuda porque las cosas no salían y no había ninguna dirección en el barco. Cogí las riendas con solo tres equipos en el club, sin escuela, y ahora hay unos treinta equipos y 300 niños y niñas”, ha afirmado.
En el terreno deportivo, ha asegurado que la plantilla para esta temporada está prácticamente configurada: “Faltan un par de piezas, pero tendremos un equipo para competir bien en la categoría”.