El jardín botánico de Salou sigue sin arraigar. Se inauguró en 2009 para ser un pulmón verde y un centro de divulgación ambiental, pero no ha cumplido las expectativas. El parque, de titularidad municipal, está deteriorado debido al desuso y a los actos vandálicos -hay grafitis- y la vegetación está descuidada. Tras varios intentos por impulsarlo por parte de distintos gobiernos locales, el Ayuntamiento asegura que está redactando ahora un proyecto urbanístico “para mejorarlo e integrarlo todavía más en el municipio”.
El consistorio no concreta en qué consiste la iniciativa en la que está trabajando, aunque señala que quiere “mejorar y ampliar el espacio de disfrute de las personas”. Precisamente, vecinos critican el «estado de abandono» en el que se encuentra el jardín, de casi dos hectáreas de superficie, y reclaman una actuación para adecentarlo y poder sacarle provecho.
El Ayuntamiento ya aprobó en 2022 su posible conversión en un parque de los olores y los colores, con una vertiente didáctica y social y visitas guiadas, pero el proyecto no cuajó. Tampoco ha llegado a ser un centro de especies botánicas, debido principalmente a su elevado coste y su dudoso interés turístico.
Dieciséis años después de su estreno, lo cierto es que el parque del jardín botánico no se ha consolidado como un espacio natural de referencia en Salou, incluso es desconocido para parte de los vecinos y visitantes.
“El nuevo contrato administrativo de servicios integrales de conservación, mantenimiento y limpieza de parques y jardines permitirá una intervención de mejora en este espacio. El pliego está en fase de evaluación a la espera de ser adjudicado”, apunta el consistorio.